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La Reserva Otamendi se transforma en Parque Nacional

Con la fusión a la Reserva del Río Luján de Camapana, la nueva área protege 5200 hectáreas de humedales para conservar al Ciervo de los Pantanos

Se sancionó la Ley que crea el Parque Nacional Ciervo de los Pantanos y une las Reservas Naturales de Otamendi y Río Luján, en Campana.

 

Entre ambas áreas de conservación de los humedales suman 5.200 hectáreas, ubicadas en el kilómetro 67,5 de la Ruta Nacional Nº9 y su recategorización implica un mayor grado de protección y ampliación de la zona de amortiguamiento limítrofe.

  El ingreso es totalmente gratuito y se pueden realizar actividades de treking, senderismo y avistaje de nutrias, coipos, pajonaleras de pico corto, chajaes y el propio ciervo que da nombre al nuevo Parque, entre otros.

  El rio Luján es el principal agente en la zona, manteniendo húmeda toda la región, alimentando lagunas y propiciando el ambiente adecuado para el crecimiento de àrboles medianos como sauces criollos, alisos de río y pajonales. En las barrancas, lo característico son los talares, acompañados de ombús, saucos y malva de monte.

  La Reserva Otamendi se encuentra atravesada por las vías del ferrocarril Mitre, Brancalari – Zárate, lo que es una buena alternativa para llegar desde la ciudad de Buenos Aires (Retiro, haciendo la combinación en Brancalari) y el área metropolitana. Entre la estación y Otamendi, se encuentra en acceso al Parque.

  Abierto todos los días desde las 10 de la mañana, la primera hora es el mejor horario para visitarlo. Los fines de semana, las familias del barrio Las Colinas son los primeros en sacarle provecho al verde cerca de la casa. No hay dificultad para hacer los recorridos en los senderos, no llevan mucho tiempo y cada uno de ellos envuelve al visitante en un túnel de hojas con una hermosa vista panorámica al final. El silencio es interrumpido únicamente por el viento, los pájaros y algún crujido de rama pisada al andar.

  Después, está el recorrido a Laguna Grande, metido en pleno pantanal con la posibilidad de hacer los mejores avistajes. La postal es de una gran llanura húmeda con juncos y pajonales que tientan a hundir hasta el límite unas botas de goma.

  A la vuelta, se pueden recorrer los viveros de especies nativas, realizar el pequeño sendero instructivo-educativo de flora y el museo de historia del humedal.

  Hace 28 años que se creó la Reserva Natural Otamendi. Nombrada así por el Ingeniero Rómulo Otamendi, antigüo propietario de las tierras, que finalmente donó al Estado. Todavía se encuentran en algunas partes vestigios y cimientos de lo que fue su estancia. Claro, ahora completamente sobrepasados por la vegetación. Es la Naturaleza trabajando. Poniendo verde sobre cemento. Como el nuevo Parque Nacional Ciervo de los Pantanos, protegiendo la vida tan cerca de la ciudad.

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