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El despertar Del Molino

aspas

Luego de 20 años de cierre, un equipo avanza en la restauración del Edificio, convertido en Monumento Histórico. En su mes aniversario, reabre para los vecinos

La tarde se presenta bulliciosa. Es el sonido de los redoblantes que se entremezclan con los silbatos de la guardia urbana, en la titánica tarea de ordenar el tránsito en las cercanías del Congreso de La Nación.

Nuestro destino no es ninguna de la Cámaras del parlamento sino justo enfrente. Allí, donde inicia Av. Callao y se cruza con Av. Rivadavia. Esa esquina que huele a café de congresistas y a fiestas opulentas, donde reposan las aquietadas aspas de la Confitería Del Molino.

Una postal desteñida que de a poco van desempolvando.  Y aunque sólo se vean andamios por fuera, adentro hay vida.  Por suerte.

Al rescate del pasado

La puerta verde nos separa de la escena de protesta. Desde la recepción, hacia el techo, se puede divisar el espiral de pisos que un equipo interdisciplinario está por rescatar. Veinte años no es nada pero para un edificio, sin mantenimiento y condenado al abandono, es mucho.

Gracias a una ley que permitió su expropiación, símbolo de continuidad institucional, desde julio de 2018 el edificio quedó bajo la custodia del Congreso de la Nación. En uno de esos pocos raptos de consenso, en diferentes épocas y gobiernos, se formó una Comisión Bicameral presidida por el Diputado Daniel Filmus e integrada por otros legisladores.

Desde allí se administra todo con el objetivo principal de devolverle la vida a Del Molino, y custodiarlo cuando empiece a funcionar nuevamente.

Abordamos el Monumento desde distintas disciplinas. Hay que comprender cuántas capas históricas será necesario revertir hasta su puesta en valor, es decir, para darle un nuevo ciclo de vida útil. Es un gran equilibrio entre el pasado, el presente y el futuro.

Arq. Guillermo García, especialista en Patrimonio Cultural. Asesor del Congreso y de la Confitería Del Molino.

Un equipo integrado por antropólogos, arquitectos y especialistas en diversos campos – como estudios culturales, vitrales y maderas – lleva las riendas del desafío. No se trata de gente improvisada. Muchos ya han participado de obras de restauración en el propio Congreso o en otros edificios del Patrimonio Histórico de la Ciudad.

También forman parte de la comitiva, el Ministerio de Ambiente y Espacio Público y la Subsecretaría de Emergencias -ambos del Gobierno porteño- y el Ministerio del Interior, Obras Públicas y Vivienda de la Nación, y el apoyo de comisiones de trabajo de las Universidades públicas.

En dos ocasiones el público pudo colarse en el rabillo de la restauración. La primera instancia fue de la mano de la Noche de los Museos en 2018 y la segunda, en el Día Nacional de Los Monumentos en mayo pasado; los que fueron aquí corrieron mejor suerte pues pudieron ver nuevamente iluminados los vitreaux del salón principal. El sábado 27 de julio habrá una nueva oportunidad (Ver recuadro)

Y si bien la inauguración será por partes – es imposible restaurar los 5 pisos en poco tiempo- habrá más chances de acompañar este recorrido maravilloso y sentarse nuevamente en las mesas de este emblemático lugar.

El camino del renacimiento

La confitería y el salón de fiestas son los eslabones más visibles y reconocidos de este lujo arquitectónico de estilo Art Nouveau declarado Monumento Histórico Nacional en 1997, año de su cierre.

El 02 de julio de 2018, con tres velas, dos celulares y algunas linternas ingresamos con una integrante de la flia. Roccatagliata, antiguos dueños, una comitiva de casi diez personas. Desde allí, comenzó otra historia

Dr. Ricardo Angelucci, Secretario Técnico-administrativo de la Comisión Del Molino

En total, 7600 metros cuadrados. Cinco pisos entre los que se albergan oficinas, viviendas y otros espacios ampulosos. Todo una gran postal gris con muchos pinceles dispuestos para volver a colorear ese edificio que en Buenos Aires remite a Paris.

Tras la penumbra, el primer ingreso no aseguraba nada de lo que sobrevino. Había que chequear cimientos, recolectar los objetos útiles, desechar lo que no servía y otras cuestiones no menores para certificar que todo iba a quedar en su lugar cuando comenzara el salvataje del patrimonio. Y sobre todo, diseñar un plan de tareas, pues aquí el orden de los factores sí podía alterar el producto.

La primera tarea consistió en relevar 1.200 metros cuadrados de vitrales, registrar todo y devolverles la vida. Luego, desmontar los paños de la marquesina frontal, los vitrales de una de las paredes de la confitería (del lado de la escalera, en la planta baja) y empezar a despertar la historia tras 22 años de oscuridad.

Una cúpula adormecida y casi sin estirpe, que se eleva hasta los 52 metros, espera lucir espléndida nuevamente y fundirse sonriente con el cielo porteño.

En este camino transitado ya se recuperaron 15.000 objetos hallados su interior. Desde asaderas, moldes para tarteletas, aros de molde, envases de todo tipo, menús, botellas, documentación, diarios, libros y hasta envoltorios.

La letra chica del acuerdo es la que resguardará la memoria de esas paredes. Una vez que el edificio esté puesto en valor, además de la confitería, habrá un espacio destinado a Museo – para exhibición de los objetos encontrados y los aportados por los ciudadanos – y un Centro Cultural abierto a la comunidad.

Además, quién se postule para administrar y usufructuar el salón de la confitería propiamente, deberá respetar cartas y recetas de un menú que tantas figuras de nuestra cultura disfrutaron. Más allá de aggiornarse en cuestiones de pastelería – pues ya no se hacen flanes igual que antaño – el espíritu y la esencia básica deben ser conservados; quién se animará a alterar el postre Leguisamo, en homenaje al mítico jockey, que allí naciera?

Sólo hay que darle espacio a la paciencia pues, cuando se abran oficialmente las puertas, serán muchos los que quieran sentarse a disfrutar de un «imperial ruso» como hace más de 20 años.

Confitería Del Molino

Celebración aniversario

#LaVueltaDelMolino Con motivo de sus 103 años, el Edificio del Molino abrirá sus puertas al público en su mes aniversario. La citá será sábado 27 de julio desde las 14:00 y hasta las 18:00 hs.
Además de un recorrido guiado por la confitería y el salón del primer piso, se exhibirán los resultados de “Dibujos del Molino”, un encuentro de dibujantes, artistas e ilustradores que con sus técnicas retrataron el monumento a mano alzada. También se presentará la Orquesta del Congreso de la Nación y se exhibirán los objetos recuperados por el equipo de arqueología urbana del edificio
Punto de ingreso: Avenida Rivadavia 1815. Entrada libre y gratuita.

+ Info www.delmolino.gob.ar // Redes: DelMolinoOk

Sobre el autor

Mariu Martini

Locutora. Periodista. Amo viajar,comer y beber rico. Adoro ir a eventos, muestras, paseos y a todo lo que haga la vida más divertida. Y como siempre encuentro un motivo para disfrutar, me gusta compartir mis experiencias para que descubras el placer de la tuya.

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